Es curioso que el título de la anterior entrada finalizase con el concepto silencio. Dos meses de silencio, de no escribir nada de lo que se me pasa por la cabeza, o leo, o veo.
Prácticamente, por obligación, me he desconectado de mundos virtuales para centrar la mirada y los objetivos.
En este tiempo me ha sucedido algo de primer orden que trastoca mi mundo de modo que toca reflexionar, respirar. Re posicionarse para tomar fuerzas y dedicarse a vivir y proyectar desde la austeridad, el silencio y la voluntad hedonista.
El aire de este espacio va a cambiar.